GURU MANTRAS
ORACIONES AL MAESTRO ESPIRITUAL


  1. Om Brahmânandam
    Parama sukhadam
    Kévalam gyâna múrtim

    Dwandwâtítam gagana sadrísham
    Tatwamasyâdhí lakshayam

    Ekam nityam vimalam achalam
    Sarvadhí sâkshi bhútam

    Bhâvâtítam triguna rahitam
    Sat gurum twam namâmi


    Oh! tú, verdadero Maestro, yo te saludo a tí que eres Brahman o la suprema realidad y de cuyo estado de máxima felicidad se deriva la gran dicha de la vida, fijando nuestro ideal al pronunciar la afirmación Tattwamasi o tú eres aquello (espíritu trascendental), siempre existente, y la imagen del supremo conocimiento; más allá de la dualidad; como el cielo, libre de todas las impurezas, inamovible y existente en todas partes. Más allá de las fluctuaciones de las emociones, y libre de las tentaciones de tres cualidades (sattwa o pureza, rajas o dinamismo y tamas o inercia).
    A tí te saludo.
  2. Akhanda mandalâkâram
    Vyaptam yéna charâcharam
    Tat padam darshitam yéna
    Tasmai shrí guravé namah (a)


    Salutaciones a él, el Maestro auspicioso de quien habiéndole visto a los pies, que es existencia indivisible en toda esta región y que se mueve en esa región todo el tiempo; los pies del Maestro son toda la humanidad.
  3. Gurúr Brahmâ gurúr Vishnu
    Gurúr devó Maheshwara
    Gurúr sâkshât Parabrahma
    Tasmai shrí guravé namah (a)


    El Maestro es todo lo que es creativo en nosotros; todo lo que nos preserva; elimina todo lo que es impuro, para que genere en nosotros todo lo creativo, preservando lo que es positivo, eliminando lo negativo; así conoceremos la más alta realidad que es el espíritu supremo.
  4. Agyânam timirândhasya
    Gyânânjana shalâkâyam
    Chakshurun mílitam yéna
    Tasmai shrí guravé namah (a)


    Salutaciones al eterno Maestro. Que él disipe la inmensa oscuridad de la ignorancia, abriendo mis ojos con el colirio del conocimiento.
  5. Dhyâna múlam gurór múrtim
    Púja múlam gurór padam
    Mantra múlam gúror vâkyam
    Moksha múlam gurót kripâ


    La raíz de la meditación es la imagen (conciencia espiritual) del Maestro. La raíz de la adoración son sus pies (servicio altruista). La raíz del mantra es la práctica de sus enseñanzas. La raíz de la liberación es su gracia.
  6. Om namah Shivâya guravé
    Satchidânanda múrtayé
    Nishprapanchâya shântaya
    Nirâlambâya téjasé


    Salutaciones al eterno Maestro, el que confiere liberación, cuya imagen es existencia, conciencia y felicidad absoluta y que está libre de imperfecciones terrenales. El es la fuente de paz y brilla por sí mismo.
  7. Chaitanyam sâshwatam shântam
    Vyomâtítam niranjanam
    Nâda bindu kalâtítam
    Tasmai shrí guravé namah (a)


    Salutaciones al eterno Maestro, cuya naturaleza es conciencia perpetua y pura, que está lleno de paz y libre de imperfecciones. El está en verdad más allá del sonido (palabras), del cual él mismo es su fuente, y está más allá del tiempo (inmortal).
  8. Jaya guru Shiva guru
    Hari guru Râm
    Jagat guru param guru
    Sat guru Shyâm


    Gloria a tí, Oh divino Maestro! señor de la liberación; el mundo es mi gran Maestro, la verdad eterna es mi gran Maestra.
  9. Himno al Maestro

    Bhava sâgara târana pârana hé
    Ravi nandana vandana bhanjana hé

    Sharanâgata kimkara bhrashta jané
    Gurudeva dayâ kara dina jané

    Kula kundalini ghuma bhanjaka hé
    Hridi granthi vidârana jâgrana hé

    Mama mânasa chanchala râtri diné
    Gurudeva dayâ kara dina jané

    Bhava sâgara târana pârana hé
    Hridi bandhana khandana ranjana hé

    Jaya guru jaya guru jaya guru jay
    Jaya guru jaya guru jaya guru jay

    Jaya guru jaya guru jaya guru jay
    Jaya guru jaya guru jaya guru jay


    Cantamos el himno al Maestro, quien es el hijo del sol, que significa quien nos da iluminación para cruzar el mar de nuestra vida mundana.

    Tomando refugio en él, quien ayuda a levantar a la gente caída espiritualmente. Rogamos que tenga misericordia con nosotros.

    Pedimos el poder del kundalini (fuerza espiritual), que está durmiendo, que despierte y penetre el obstáculo (del egoísmo) para despertarnos.

    Mi mente está inquieta día y noche.
    Oh! Maestro, tenga compasión de su discípulo humilde.

    Cantamos el himno al Maestro, quien es el hijo del sol, que significa quien nos da iluminación para cruzar el mar de nuestra vida mundana, rompiendo el nudo (de la ignorancia espiritual) en nuestro corazón.

    ¡Gloria al Maestro, gloria al Maestro, gloria al Maestro, gloria!
    ¡Gloria al Maestro, gloria al Maestro, gloria al Maestro, gloria!
    ¡Gloria al Maestro, gloria al Maestro, gloria al Maestro, gloria!
    ¡Gloria al Maestro, gloria al Maestro, gloria al Maestro, gloria!